Desde la inclusión del sufragio femenino en nuestra Constitución Política a mediados del siglo pasado, iniciado su ejercicio por doña Bernarda Vázquez y Amelia Alfaro en julio de 1950, Costa Rica ha impulsado progresos significativos. No obstante, aún estamos lejos de alcanzar una participación política femenina plena e igualitaria.